La nueva marca de Mapfre, un doppelgänger del Banco Santander
La aseguradora alude a su esencia, pero prescinde de su patrimonio y su personalidad gráfica en un rebranding con demasiada similitud al Santander y un lanzamiento con bots en Twitter.
Me acaban de decir que el concejal de obras del Ayuntamiento de Segovia ha ordenado el derribo del Acueducto.
Y que el conservador del Prado, se ha hecho un Borja para reinterpretar, por si mismo, la Fragua de Vulcano. Sobre el propio lienzo.
O, Dios, no: sería impensable.
Pero entonces, ¿por qué en el diseño gráfico seguimos actuando como si nada de esto importara?
Aunque inmaterial, el diseño también es patrimonio. Conviene reivindicarlo. El último ejemplo lo encontramos en la nueva identidad visual de Mapfre.



